Soy músico de profesión. Llegué a Barcelona hace 16 años a estudiar música medieval. Al acabar mis estudios necesitaba romper con la música y me enganché al pan gracias a un artículo de Ibán Yarza, dónde te enseñaba a hacer tu propia masa madre. Desde el primer día, esa transformación tan mágica que sucede con ingredientes que en principio son inertes como la harina o el agua me enganchó y empecé a elaborar pan en casa a diario. Esa masa madre es la que todavía hoy utilizamos en Cloudstreet.

Convertirme en panadero fue un proceso natural. De tanto hacer pan en casa la gente me empezó a sugerir que debería dedicarme a esto. Un amigo me recomendó a Barcelona Reykjavik y tuve la suerte de trabajar con ellos durante un año. Eso me permitió darme cuenta de lo que realmente es el oficio de panadero. Cuando salí de allí quería arrancar un proyecto propio. Me asocié con Tommy y Crick, dos amigos australianos muy emprendedores que ya habían montado lugares como Papabubble o Federal. Tras un año de búsqueda tuvimos la gran suerte de encontrar este local. En cuanto vi el horno me enamoré, no tuve ninguna duda.




NUESTRA HISTORIA